|
|
|
|
|
|
|
Vida del Profeta y sabio Michel de Nostradamus
Su familia vivía un poco más desahogada que las demás familias de aquel tiempo. Su comodidad y su relativo estatus social pudieron haber venido por ambas partes, ya que sus abuelos paternos y maternos, eran profundos conocedores de las ciencias matemáticas y de la medicina. Como médicos, uno vivió en la Corte de René, que además de Conde de Provenza, era Rey de Jerusalén y de Sicilia; y el otro, en la Corte de Juan, Duque de Calabria e hijo del antedicho René. Desde pequeño no fue uno más de sus once hermanos. La creencia más repetida es que su abuelo Juan de Saint-Remy le eligió para ofrecerle sus conocimientos fueren cuales fueren. En el libro mencionado anterior mente de su hijo Cesar, se insinúa que su abuelo descendía de la nobleza regional y que era el último representante de los caballeros de Saint-Rémy, concretamente de Richard de Saint-Rémy, sobrino de Quiquerau de Beaujeau. Después de la muerte de su abuelo y maestro Juan de Saint-Rémy (su pista se pierde en los registros sobre 1504), Nostradamus fue enviado a Aviñón en 1518-19, con 15 ó 16 años para cursar sus estudios. Allí aprendería diversas lenguas y medicina, y comenzaría a experimentar con pociones curativas. Su tía Margarita le daría cobijo en esos días. Pero lamentablemente, tan solo un año después, Nostradamus tendría que dejar esta localidad debido a un brote de peste. Durante un periodo de tiempo ejercería como boticario. En 1520 obtendría el título de “Maestro de las Artes” y en 1528 se enfrentaría por primera vez en Narbona, Tolosa y Burdeos a la peste ayudando a su erradicación. Este hecho le pudo haber inducido a inscribirse en la prestigiosa Universidad de Montpellier en 1529 para cursar sus estudios de medicina, que nuevamente tuvo que posponer por culpa de la aparición de la peste. Cuando Montpellier quedó liberada de la epidemia de peste, regresó a esta ciudad, donde por fin obtuvo el título de doctor. (Los últimos estudios niegan que consiguiera dicho título y que fue expulsado poco después cuando fue descubierto que había sido Boticario, una actividad expresamente prohibida por el estatuto de la universidad). El documento de expulsión (BIU Montpellier, Registro S 2 folio 87) todavía existe en la biblioteca de la facultad. Pero no seré yo quien le niegue tal título; a estas alturas se sabe que con titulo o sin el, ejerció muy sabiamente como Doctor salvaguardando muchas vidas.
Pero, no todo pintó bien para Nostradamus; la Inquisición
recelosa de la aclamada fama de ambos sabios comenzó a estudiar
sus movimientos y no tardó en condenar su supuesta herejía.
Ambos serían acusados de poseer libros de brujería entre otras
cosas. Nostradamus viendo el panorama se vio obligado a
marcharse dejando a su mujer e hijos para evitarles más
problemas. Estaría vagando por pueblos y ciudades ofreciendo sus
ungüentos y su saber hasta en 1534-35, que llegaría a sus oídos
que en Agen había brotado la peste. Inmediatamente regresó a la
ciudad donde dejó a su familia, pero sus ojos se mojaron con
lágrimas al ver que cada uno de ellos estaba infectado con la
cruel enfermedad. Finalmente, todos morirían casi en sus brazos
sin que él tuviera la oportunidad de hacer nada por ellos, como
hizo y hará por tantas otras personas anónimas futuras. Nuestro
amigo, perdido y entristecido quizás aquí y en ese momento, se
dio cuenta del poder de las enseñanzas de su abuelo y del poder
de predecir el futuro. Se preguntaría el resto de su vida, ¿por
qué no lo vio antes?, ¿por qué no lo entendió? A partir de
entonces, Nostradamus se volcaría en una vida esotérica, mística
y espiritual que le llevaría a intentar hacer lo que no fue
capaz con su mujer e hijos, salvar al mundo de los posibles
cataclismos y desventuras. “En 1545 escribiría
los jeroglíficos de Orus de Apolo.
Un manuscrito de su puño y letra existente en Lyon en la
biblioteca municipal”. Se marchó de Agen y regresó a Francia; se
creé que permaneció un tiempo en la abadía de Orval, en la
provincia de Luxemburgo, en Bélgica, que dependía del orden de
Cîteaux. Luego en Lyon en 1547, en Viena, Valencia, Marsella,
Aix en Provence, etc.
En 1550 comenzaría a escribir sus primeros Almanaques anuales repletos de datos astrológicos y proféticos. Según algunos estudiosos, aquí por primera vez, firmaría con el nombre latinizado de Nostradame a Nostradamus, aunque otros creen que comenzó a hacerlo en la Universidad de Montpellier sobre el 1530. Todavía se conservan algunos Almanaques, las copias de 1557 y 1563 están en la biblioteca de Arbaud Durante sus viajes por Italia, conocerá los poderes curativos de las mermeladas y de las compotas; interesándose por la alquimia vegetal. Esto le llevaría más adelante a realizar su propio libro sobre el tema en 1555, denominado “Tratado de las confituras”. (Actualmente en la biblioteca municipal de Lyon).
Antonio de Rosne publicaría en 1557 otra edición que contendría hasta la centuria séptima y en 1568 (después de su muerte) se publicaría por medio de Benoist Rigaud en Lyon la versión definitiva que contendría las diez centurias completas, incluyendo una carta dirigida a Enrique II. Desde entonces hasta hoy, hay tantas ediciones y publicaciones de este trabajo que casi es imposible saber cual es su número exacto. Debido al éxito alcanzado con sus Centurias proféticas, y que una de ellas (1-35) se podría referir a la muerte del propio rey Enrique II, Nostradamus recibió una invitación en 1556 para ir a Paris, más bien, por parte de Catalina de Médeci que por parte del rey. En palacio entablaría una buena amistad con la reina; consiguiendo aún más credibilidad y su apoyo incondicional. Su estancia sin embargo, no fue muy gustosa ya que los primeros síntomas de su enfermedad le mantuvieron postrado en la cama por lo menos quince días. Al regresar a Salon reanudó su vida de siempre; pero su fama había crecido hasta tal punto que príncipes y reyes, ricos y poderosos, acudían a él para interrogarle sobre los acontecimientos futuros. La leyenda ya estaba hecha. Miguel tuvo un último altercado con la iglesia en 1561 que le mantuvo encarcelado en Marignane por haber publicado en 1562 un Almanaque sin permiso previo del Obispo como era requerido por un nuevo decreto real. Carlos IX, lo hará nombrar su médico y consejero en 1564, así Nostradamus llegó a lo más alto como anteriormente lo hicieron sus antepasados. Finalmente, nuestro amigo Miguel de Nostradamus se encontraba cada vez más cansado y débil por el avance de su enfermedad. A finales de junio, hizo llamar al notario Roche para redactar su testamento, que se encuentra en la biblioteca municipal de Lyon. Casi con toda seguridad la causa de su muerte pudo ser por gota y una insuficiencia cardiaca que le provocaría la muerte el 2 de julio de 1566 en Salon de Provence por un edema cardiopulmonar, a la edad de sesenta y dos años, seis meses y diecisiete días.
Presagio 141. Tras un encuentro diplomático el regalo del rey será puesto en su lugar. Él no hará más estará cerca de Dios. Parientes más cercanos, amigos, hermanos de sangre. Lo encontrarán muerto cerca de la cama y el banco.
Pero en este momento triste, podemos recordar que Michel Nostradamus tiene el mismo concepto de la muerte que los primeros Cristianos; él llama a esto "el Día del Nacimiento" Muere Natalis.
|
© www.caesaremnostradamus.com